Après Danaos ahonda en la ambigüedad de un canto que parece ofrecerse pero oculta su propio desarreglo. La escritura se basa en una polifonía de respiraciones y torbellinos armónicos que, bajo su aparente claridad, ocultan una mecánica de deriva. Las flautas actúan como voces semejantes pero nunca idénticas, replicándose, difractándose, alejándose. En un brillo de unísonos inestables y modulaciones imperceptibles, la transparencia oculta turbulencias subyacentes. Lo que parece limpio se turbia ; lo que parece ofrecido encierra su propia trampa. La obra fluye como un barril sin fondo – ciclo infinito, gesto a repetir, canto vacío de su certeza.